La Mosquitia

Potencial y desarrollo de La Mosquitia

Presenta: Mario Canahuati · 3:03 min

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Tesis

La Mosquitia vive en la precariedad, pero tiene todo lo necesario para convertirse en una región de prosperidad.

Resumen

El recorrido llega al departamento de Gracias a Dios. Más de la mitad de su población vive en Puerto Lempira; los misquitos son cerca del 80 % y, con pech, tawahkas, garífunas y mestizos, se organizan en 15 consejos territoriales que defienden sus derechos ancestrales. La economía se basa en el comercio, la agricultura de subsistencia y la pesca artesanal, pero su riqueza natural y cultural abre oportunidades todavía inexploradas.

Las oportunidades de la región

  • La Biosfera del Río Plátano, Patrimonio de la Humanidad desde 1981, para un aprovechamiento sostenible.
  • Los recursos marinos y costeros de los Cayos Miskitos, donde se concentra cerca del 90 % de la pesca industrial del país.
  • Ciudad Blanca, la llamada Ciudad Perdida del Dios Mono, descubierta hace menos de diez años.
  • Un plan estratégico basado en la Alianza para el Desarrollo de La Mosquitia, que se presenta en el capítulo 31.

Transcripción del capítulo 30

Saludos a todos, siguiendo nuestro recorrido por las diferentes regiones del país conversamos hoy sobre el departamento de Gracias a Dios, territorio que da cabida a la vasta Mosquitia hondureña. Más de la mitad de la población vive en Puerto Lempira, la cabecera departamental. Su población está compuesta por varios grupos poblacionales, sobresaliendo los misquitos que representan cerca del 80% de la población total, seguido por los pech, tawahkas, garífunas y mestizos, lo que ha derivado en la creación de un sistema de gobernanza basada en la existencia de 15 consejos territoriales, todos ellos orientados a la defensa de sus derechos ancestrales, sobre todo en lo relativo a la tenencia y administración de la tierra.

Las principales actividades económicas son el comercio, la agricultura de subsistencia y la pesca artesanal, la cual opera articulada a una cadena de suministros con empresas propietarias de embarcaciones de mediana y gran envergadura que trasladan el producto a plantas procesadoras ubicadas en La Ceiba e Islas de la Bahía. Pese a lo anterior y a la complejidad derivada de esta situación de precariedad económica y social, lo cierto es que la Mosquitia hondureña tiene todo lo necesario para transformarse y evolucionar hacia una región de prosperidad y bienestar para sus habitantes.

Es indudable que la condición selvática, su cobertura vegetal en donde se destaca una imponente belleza de la Biosfera del Río Plátano —declarada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en 1981— ofrece a esta región extraordinarias oportunidades de aprovechamiento sostenible. Es también indudable que sus abundantes recursos marinos y costeros, incluyendo los conocidos como Cayos Miskitos, en donde se concentra cerca del 90% de la pesca industrial del país, pueden gestionarse de tal forma que permitan un crecimiento económico más equilibrado para la región. No debemos olvidar la especial connotación del sitio arqueológico conocido como Ciudad Blanca o Ciudad Perdida del Dios Mono, un mito histórico convertido en realidad luego de su pleno descubrimiento hace menos de 10 años.

Todo lo anterior hace de esta región un territorio de grandes oportunidades y el escenario para importantes propuestas de desarrollo hoy totalmente inexploradas. En nuestro próximo diálogo presentaremos los lineamientos básicos de un plan estratégico para la Mosquitia hondureña, el cual toma como base los trabajos realizados por diferentes actores de cooperación internacional en esta región, en donde se sentaron las bases de una importante propuesta denominada Alianza para el Desarrollo de La Mosquitia. Hasta entonces.