Tesis
El Golfo de Fonseca tiene la mayor capacidad de generación eléctrica del país y un valor estratégico incalculable para Honduras.
Resumen
En 2023 la región consumió alrededor del 40 % de la energía vendida en Honduras, pero la industria compra apenas el 12 %, señal de que faltan sectores productivos. Al mismo tiempo reúne más de 1,166 MW de capacidad instalada, 61 % renovable. El capítulo describe esa matriz y el corredor Sur–Norte que lleva su energía a Tegucigalpa y al Valle de Sula; las soluciones llegan en el capítulo siguiente.
El diagnóstico
- La matriz de la región: 461 MW solares, 355 MW térmicos, 235 MW eólicos, 87 MW de biomasa y 28 MW hidroeléctricos.
- Líneas de 230 kV conectadas a 10 subestaciones; Pavana y Santa Lucía, en Choluteca, concentran la energía de Valle y Choluteca.
- De Pavana y Agua Caliente salen líneas de 230 kV hacia Tegucigalpa; en Cerro de Hula se suma el parque eólico Mesoamérica, de unos 125 MW.
- Desde la capital, el corredor Sur–Norte sigue hasta Amarateca y es la principal fuente de energía del Valle de Sula.
Transcripción del capítulo 25
Iniciamos indicando que la región del Golfo consumió en el 2023 alrededor del 40% de la energía vendida en Honduras, manifestando un crecimiento progresivo de cerca del 30% en los últimos 10 años. En términos de clientela, el sector residencial y comercial dominan como los principales clientes de la ENEE, mientras que el sector industrial representa solo el 12% de todas las compras, denotando nuevamente la ausencia de sectores productivos que aporten de manera mucho más significativa a la economía del país.
Por otro lado, la región del Golfo reúne la mayor capacidad instalada de generación en todo nuestro territorio: en total se generan más de 1,166 MW, de los cuales un 61% representa energía renovable. Nos encontramos entonces frente a una zona que no solo cuenta con un enorme potencial de desarrollo, sino también con un valor estratégico incalculable para Honduras.
Tal y como observamos en el gráfico, hablamos de la generación in situ de 461 MW de energía solar, 355 MW de energía térmica, 235 MW de energía eólica, 87 MW de biomasa y 28 MW de energía hidroeléctrica.
La infraestructura de transmisión eléctrica se caracteriza por líneas de alto voltaje con coberturas de 230 kV. Estas líneas se conectan a 10 subestaciones en donde se destacan las subestaciones de Pavana y Santa Lucía en Choluteca, constituidas como el punto de convergencia para toda la energía generada en los departamentos de Valle y Choluteca.
Ahora, desde Pavana y Agua Caliente salen de cada una líneas de transmisión de 230 kV dirigidas a Tegucigalpa. En su trayecto se conectan a la subestación de Cerro de Hula, donde se inyecta la energía generada por el parque eólico Mesoamérica —equivalente a alrededor de 125 MW—, continuando su trayectoria hacia la capital de la República.
Luego de distribuir la energía en la capital, la transmisión continúa hacia la subestación de Amarateca, formando así el denominado corredor Sur–Norte, que finalmente se convierte en la principal fuente de alimentación energética para el Valle de Sula. El Golfo de Fonseca es presente y futuro para Honduras. No dejen de seguirnos, pues luego de esta primera parte estaremos dando respuesta a los problemas que se viven en esta materia y que ciertamente afectan a todo el país. Hasta pronto.
