Tesis
El desarrollo del Caribe hondureño empieza por conectarlo: cuatro proyectos viales que lo articulan con el Valle de Sula y Puerto Castilla.
Resumen
A pedido de instituciones, líderes de opinión y amigos, la serie sale del Valle de Sula y empieza su recorrido por el Litoral Atlántico: Atlántida y Colón, con influencia en Yoro y lazos empresariales con Cortés. El primer paso es la infraestructura vial, con cuatro proyectos por unos 100 millones de dólares.
Cuatro proyectos viales
- CA-13 El Progreso–Tela, articulada con la CA-5: dos carriles nuevos, 18 puentes con 620 metros de longitud total y tres cajas puente con unos 500 metros de subdrenajes.
- Tela–La Ceiba, eje del corredor turístico: mantenimiento inmediato para llevar los carriles a 3.5 metros, con acotamientos de 1.5 metros, y después la ampliación a cuatro carriles en sus 102 km.
- Rehabilitación y ampliación de La Ceiba–Río Tomalá y Tomalá–Sabá, para articular La Ceiba con el Valle del Aguán.
- Rehabilitación y ampliación de Sabá–Corocito y cierre del Corredor Central, hasta Puerto Castilla.
Transcripción del capítulo 19
Hola a todos. Pese a que este diálogo lo iniciamos focalizando nuestra atención en el Valle de Sula, hemos recibido muchas solicitudes de parte de instituciones, líderes de opinión y amigos pidiéndonos presentar también análisis y propuestas sobre otras regiones del país. Es así como comenzaremos hoy con la presentación de una visión de desarrollo para la zona del Litoral Atlántico —también conocida como el Caribe hondureño—, y que comprende los departamentos de Atlántida y Colón, con una importante influencia en el departamento de Yoro y una fuerte relación del tejido empresarial con el departamento de Cortés.
Comencemos nuestro viaje con los siguientes proyectos:
1. Articulación de la carretera CA-5 con el Litoral Atlántico por la carretera CA-13, conectando El Progreso y Tela: se trata del primer paso para consolidar los corredores viales de mayor dinamismo económico en el país, incluyendo la incorporación de dos nuevos carriles, la construcción de 18 puentes con una longitud total de 620 metros y tres cajas puente que implican aproximadamente 500 metros de subdrenajes.
2. Tramo Tela – La Ceiba como eje fundamental del corredor turístico: el tramo de Tela a La Ceiba requiere que se ejecuten de inmediato actividades de mantenimiento a efecto de escalar su situación actual, ampliando el ancho de sus carriles hasta alcanzar 3.5 metros cada uno, con acotamientos a ambos lados de la carretera de al menos 1.5 metros. Una vez que los programas de crecimiento económico que propondremos más adelante inicien su etapa operativa, será factible iniciar la etapa de ampliación a cuatro carriles que, con una longitud de 102 km, logrará elevar este tramo carretero a una connotación de calidad mundial que marcará el más importante despegue económico de la región.
3. Rehabilitación y ampliación de los tramos La Ceiba – Río Tomalá y Tomalá – Sabá: la mejora de la articulación de La Ceiba con los centros poblados más relevantes en el Valle del Aguán.
4. Rehabilitación y ampliación de los tramos Sabá – Corocito y el cierre del Corredor Central: mejorando sustancialmente la articulación vial desde Corocito hasta Puerto Castilla.
La inversión pública para estos proyectos asciende a alrededor de 100 millones de dólares, que equivalen a cerca de 2,500 millones de lempiras, para ser ejecutados en un periodo de 24 a 36 meses, representando alrededor de un 5% del presupuesto de inversión pública para cada periodo. Atender esta visión integradora de la región del Caribe hondureño es no solo importante, sino totalmente factible. No dejen de vernos; este es un aspecto que toca la vida de todas las familias en Honduras.
