Tesis
La formalización no llega por inercia ni por imposición: necesita un régimen especial con estímulos legales y económicos.
Resumen
La informalidad aporta cerca del 44 % del PIB y ocupa a alrededor del 78 % de la población apta para trabajar, pero deja a sus trabajadores sin protección laboral ni seguridad social. El capítulo plantea formalizar para dignificar el trabajo —seguridad social, salario mínimo y protección de la ley laboral— y propone un régimen especial con ocho medidas.
Régimen especial para la formalización
- Meta: trasladar a la economía formal 5,000 trabajadores informales por año.
- Para emprendimientos informales con menos de 20 empleados.
- Exoneración del Impuesto Sobre la Renta por dos años fiscales y, después, un régimen simplificado de monotributo.
- Exoneración del aporte patronal al IHSS y al INFOP durante 12 meses.
- Financiamiento respaldado por un fondo de garantía de BANPROVI de 500 millones por año.
- Compensación salarial por 24 meses: 3,000 lempiras por empleado, con un fondo de 180 millones por año.
- Acompañamiento y asesoría gratuita del INFOP durante la formalización.
- Ingreso automático a la ONCAE como proveedor del Estado, con prioridad en las compras públicas.
Transcripción del capítulo 13
La economía informal se refiere a aquellas actividades económicas que no están reguladas por el gobierno y que, por lo tanto, no están cubiertas por las normativas laborales, fiscales y de seguridad social. Y reconocemos que, aunque la economía informal puede proporcionar oportunidades de empleo y sustento para muchas personas, también conduce a la falta de protección laboral, a la inseguridad económica de los emprendedores y sus empleados, y a una evasión fiscal difícilmente cuantificable.
Pese a lo anterior, se estima que la informalidad aporta el 44% del Producto Interno Bruto del país —representando cerca de 300,000 millones de lempiras por año— y, en términos de ocupación de empleo, alrededor del 78% de la población apta. Formalizar la economía es una acción de obligada consideración por parte del Estado: por un lado, como una forma de lograr que el desempeño económico de los informales contribuya con el financiamiento del Presupuesto General de la República; pero más allá, desde nuestra propia perspectiva, como un medio que facilite la dignificación del trabajo para quienes forman parte de este sector, teniendo acceso a la seguridad social, a la posibilidad de alcanzar salarios que resulten consecuentes con la normativa nacional de salario mínimo y también, no menos importante, de ser parte del contexto de un trabajador bajo la protección de la legislación laboral vigente.
Pese a lo anterior, la formalización no es un proceso que pueda resultar de la inercia económica o de la imposición gubernamental; debe ser el resultado de una actuación proactiva materializada en un régimen especial que les acoja y promueva en función de estímulos de carácter legal y económico. En ese sentido, proponemos lo siguiente: la creación de un régimen especial para estimular la formalización de la economía teniendo las siguientes connotaciones:
1. Como meta, trasladar a la economía formal 5,000 trabajadores informales por año.
2. Aplicable a emprendimientos informales con menos de 20 empleados.
3. Exoneración de Impuesto Sobre la Renta por dos años fiscales a partir de la fecha de registro, luego de la cual se inicia un régimen simplificado de tributación fundamentado en el monotributo.
4. Exoneraciones de aporte patronal por 12 meses al Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) y al INFOP.
5. Acceso a financiamiento con respaldo de un fondo de garantía habilitado por BANPROVI por 500 millones por año.
6. Acceso a un programa de compensación salarial por 24 meses, recibiendo un aporte de 3,000 lempiras por empleado, configurando un fondo de 180 millones por año.
7. Acompañamiento y asesoría gratuita del INFOP en el proceso gradual de la formalización.
8. Ingreso automático a la plataforma de la ONCAE como proveedor del Estado, teniendo prioridad para el suministro de bienes y servicios. Muchas gracias.
